Dormida

Me encanta verte dormida,
como un ángel  caído del cielo.
Observo tus parpados cerrados
y las comisuras de los labios
ligeramente apretados.
El ceño desfruncido,
índice de alivio
y las mejillas suaves
como pulidos marfiles.
Me inspiras paz y sosiego,
un momento de calma
y plácidos sueños.
Aunque no pueda abrazarte
el verte para mi es suficiente.
Musa de un sueño ligero
te contemplo y adoro tu cuerpo.
Tengo celos de estar contigo
y dormir juntos, abrazados.
No quiero despertar de este sueño,
deseo cogerte de la mano y llevarte conmigo
hasta el final del mundo y de lo etéreo.
Y que pasemos el resto de la vida…
unidos en nuestro universo.